Lección de tarot
Qué es el tarot y cuántas cartas tiene
El tarot es una baraja de 78 cartas ilustradas y una manera de leerlas. Haces una pregunta, colocas unas cuantas cartas en posiciones fijas y lees cada imagen según su lugar y tu pregunta. Usado así, el tarot sirve para pensar una situación con calma, no para adivinar el futuro.
Qué es el tarot
Cada carta del tarot tiene un significado tradicional y un dibujo lleno de detalles: un gesto, un objeto, un paisaje. Esos significados no son ningún secreto: llevan más de un siglo escritos y debatidos, y quienes leen el tarot hoy coinciden en lo esencial de cada carta, aunque cada uno aporte su experiencia en los matices.
Cuántas cartas tiene el tarot
La baraja tiene 78 cartas en dos grupos. Los 22 arcanos mayores tienen nombre y número, del 0 (el Loco) al XXI (el Mundo), y hablan de grandes temas y momentos de cambio. Los 56 arcanos menores describen el día a día y se reparten en cuatro palos de catorce cartas: del As al Diez y cuatro figuras, Sota, Caballero, Reina y Rey.
Los Bastos suelen hablar de energía, impulso y trabajo; las Copas, de sentimientos y relaciones; las Espadas, de ideas, conflictos y decisiones; los Oros, del dinero, el cuerpo y la vida práctica.
| Grupo | Cartas | Qué incluye |
|---|---|---|
| Arcanos mayores | 22 | Del 0 (el Loco) al XXI (el Mundo) |
| Arcanos menores | 56 | 4 palos × 14 cartas: Bastos, Copas, Espadas y Oros |
| Baraja completa | 78 | 22 + 56 |
Cómo funciona una lectura
Toda lectura sigue los mismos cuatro pasos. Primero, la pregunta, mejor si es abierta y trata de lo que te toca a ti: «¿Qué me ayudaría a adaptarme a mi nuevo puesto?» en lugar de «¿Todo va a salir bien?».
Después, la tirada: una disposición en la que cada lugar tiene un sentido, como una carta para una consulta rápida o tres para lo que llevó a la situación, cómo está ahora y hacia dónde puede ir. Luego se barajan y se sacan las cartas, y cada una cae en una posición.
Por último, la interpretación. El significado de la carta se lee a través de la posición y de la pregunta: la misma carta dice una cosa como «lo que te ayuda» y otra como «lo que te frena». La respuesta está en esa combinación, no en la carta sola.
Para qué sirve el tarot
La mayoría lo usa para mirar una situación desde otro ángulo: una decisión en el trabajo, una relación que se ha estancado, una costumbre que quiere entender. La carta no aporta datos nuevos; te da una imagen con la que contrastar los que ya tienes, y a menudo deja ver lo que venías evitando.
Hay quien saca una carta por la mañana como tema del día y quien apunta sus lecturas para ver qué preguntas se repiten. Tarotista es simplemente quien lee las cartas, ya sea para sí o para otras personas. Para empezar no necesitas a nadie ni ningún don: los significados están escritos, y aprenderlos es cuestión de práctica.
Lo que el tarot no hace
El tarot no garantiza nada sobre el futuro, y ninguna baraja puede darte una fecha ni decirte qué piensa otra persona. Una lectura muestra una forma de mirar tu situación; lo que pase después depende de lo que hagas tú y de lo que hagan los demás.
Tampoco es el lugar para resolver temas de salud, de dinero o legales. Puede ayudarte a ordenar lo que quieres preguntarle a un médico, a un abogado o a un asesor, pero no los sustituye. En Taromi, las lecturas están pensadas para reflexionar, y la decisión siempre es tuya.
De dónde viene el tarot
Las cartas del tarot aparecieron en el norte de Italia en el siglo XV como un juego de naipes, y en algunas partes de Europa todavía se juega. Leerlas para buscar un sentido llegó más tarde, en la Francia de finales del siglo XVIII, cuando algunos autores empezaron a asociar las imágenes con ideas simbólicas y esotéricas.
La baraja con la que hoy aprende casi todo el mundo, la Rider-Waite-Smith, se publicó en Londres en 1909. Sus escenas dibujadas en todas las cartas hicieron que el tarot fuera mucho más fácil de leer sin un libro al lado, y la mayoría de las barajas modernas siguen su modelo.
